Un espacio para reconectar con tu cuerpo, descubrir tu fuerza y vivir tu feminidad con libertad.
"No venimos a enseñarte a encajar. Venimos a acompañarte a descubrirte."
En Femme Force usamos el movimiento, el aprendizaje y la comunidad para transformar la relación que tienes contigo misma. Aquí no se trata de ser perfecta. Se trata de ser tú.
Fuerza, coordinación, seguridad y dominio corporal.
Expresión, sensualidad, fluidez y confianza.
Movilidad, conciencia corporal y progresión.
Ritmo, liberación corporal, fuerza y expresión.
Presencia, feminidad, seguridad y movimiento.
Fuerza y acondicionamiento enfocado en glúteos, abdomen y piernas.
En Femme Force creemos que cada cuerpo aprende de manera diferente. Aquí no compites con la mujer de al lado.
Tu referencia eres tú.
Cada cuerpo es bienvenido, cada proceso es respetado.
Un espacio seguro para todas las mujeres.
Celebramos los logros de todas, siempre.
Respeto, guía y comunidad en cada clase.
Somos una comunidad enfocada en mujeres, en una experiencia segura de movimiento y aprendizaje.
Tu comodidad y seguridad son prioridad.
Atención más cercana y personalizada.
Todas son bienvenidas. Aquí también se empieza.
Instructoras que te impulsan, te escuchan y creen en ti.
Elige la disciplina que más te llame y agenda tu primera clase.
Historias reales que inspiran. Diferentes caminos, un mismo lugar: aquí todas somos bienvenidas.
Llegué pensando que no tenía fuerza y con muchísima pena de no poder seguir la clase. Poco a poco entendí que aquí nadie espera que seas perfecta. Ahora disfruto celebrar cada cosa nueva que mi cuerpo aprende.
Durante mucho tiempo hice ejercicio pensando en cómo quería verme. Aquí empecé a preguntarme cómo quería sentirme. Ese cambio ha sido mucho más importante para mí.
Lo que más me gusta es que nunca he sentido que tengo que competir con nadie. Hay mujeres con procesos muy diferentes y aun así se siente increíble vernos avanzar juntas. Aquí hay apoyo, respeto y cero juicios.
Pensé que venía solamente a aprender pole. Terminé encontrando un espacio en el que puedo moverme, reírme, equivocarme y sentirme cómoda siendo yo. Me voy de cada clase con más energía y más amor propio.